El Pez
Pez de 1,5 m pintado en ocre. La joya de La Pileta y una de las pinturas más enigmáticas del Paleolítico europeo.
Una grieta encontrada por casualidad buscando guano de murciélago en 1905. Hoy, uno de los conjuntos de arte rupestre paleolítico más importantes de Europa, custodiado por cuatro generaciones de la misma familia.

1905
Descubrimiento
José Bullón Lobato descubre la cueva buscando guano de murciélago para fertilizar sus campos.
1911
Primera publicación
El coronel británico Willoughby Verner publica la noticia en The Saturday Review (Londres).
1912
Expedición científica
Henri Breuil, Hugo Obermaier, Pablo Wernert y Juan Cabré documentan las pinturas por primera vez.
1924
Monumento Nacional
Declarada Monumento Nacional por Real Orden de Alfonso XIII.
1933
Nuevas galerías
Tomás Bullón descubre las Nuevas Galerías y los esqueletos humanos del interior.
1934
Venus de Benaoján
Hallazgo de la figura femenina hoy expuesta en el Museo de Málaga.
1985
BIC
Declarada Bien de Interés Cultural por la legislación española de patrimonio.
1992
Galería virgen
Descubrimiento de una galería virgen de 250 metros, intacta desde la prehistoria.
Hoy
Cuarta generación
Rosario y José Tomás Bullón Almagro custodian el yacimiento — 120 años en manos de la misma familia.
Más de 3.000 figuras y grabados en total. Estas son las que más conmueven a los visitantes.
Pez de 1,5 m pintado en ocre. La joya de La Pileta y una de las pinturas más enigmáticas del Paleolítico europeo.
Caballo gravado y pintado con la silueta del feto visible en el vientre. Solutrense.
Cuerpo macizo en ocre rojo, con detalles del pelaje del cuello marcados con líneas finas.
Una de las pocas representaciones marinas conocidas en arte rupestre paleolítico ibérico.
Tectiformes y trazos geométricos repartidos por toda la cueva. Las pinturas más antiguas.
Cada sala cuenta una parte distinta de la historia de La Pileta — desde las pinturas más antiguas en la Sala del Castillo hasta el gran pez ocre que da fama a esta cueva. Esto es lo que verás.
Sala de más de 15 m de altura por la que salen cada noche miles de murciélagos — se calculan unos 18.000, de 12 especies distintas.
Amplia sala con una gran formación calcárea que recuerda a un castillo. Restos cerámicos del Neolítico y la Edad del Metal, entre 3.000 y 9.000 años.
60 metros de longitud, hasta 15 m de altura. Aquí comienzan las pinturas: símbolos solutrenses de hace unos 22.000 años y figuras de caballos en ocre y rojo.
Paso estrecho que conecta con el Salón del Lago. Temperatura constante todo el año, con humedad relativa superior al 60% en época seca.
Lago subterráneo con pinturas de tres bóvidos de distintas épocas del Paleolítico (entre 10.000 y 40.000 años) y, frente al lago, signos neolíticos de unos 5.000 años.
Pasillo estrecho de 7-8 m de altura donde parece que la cueva termina — pero da paso a las salas más importantes del recorrido. Concentración de signos abstractos, de los más antiguos de la cueva.
Formación donde estalactitas y estalagmitas se fusionan en columnas con forma de tubos de órgano.
Pequeño lago de agua cristalina que se mantiene a 12 °C constantes, con reflejos y goteo continuo. Apenas hay pinturas, pero es uno de los rincones más bonitos del recorrido.
Una de las salas más grandes de la cueva, con pintura neolítica y de la Edad del Metal (entre 3.000 y 9.000 años). Al fondo, el gran Pez de 1,20 m, datado en unos 20.000 años y de características marinas, con una foca pintada en su interior — una de las representaciones más singulares del arte rupestre europeo. También hay figuras de lince y cabras, del Paleolítico (entre 10.000 y 40.000 años).
“La Pileta es uno de los santuarios subterráneos más importantes del arte paleolítico de toda Europa.”